barrilesLos vinos de Granada miran al exterior. La Denominación de Origen Protegida (DOP) Vino de Calidad de Granada da nuevos pasos para conquistar el mercado andaluz, el del resto de España y hacerse un hueco en otros países. Los empresarios del sector hacen cuentas y el órgano gestor abre camino para que sus caldos tengan un hueco en las exportaciones.

Los tintos son los más demandados fuera de las fronteras granadinas. A pesar de que en la provincia de Granada, las ventas han disminuido en el último año, Málaga y Sevilla se posicionan como las provincias con mayor crecimiento de las ventas en el “exterior provincial” donde se incrementa la venta de los vinos aproximadamente en un 30%. En otras ciudades se obtienen datos poco significativos y de carácter puntual, según informa la Denominación de Origen Protegida Vino de Calidad de Granada.

«Situar nuestro producto en Madrid o Barcelona, supone un gran esfuerzo para las bodegas granadinas. Es por ello que la DOP Vino de Calidad de Granada está apostando por darse a conocer a los profesionales de la hostelería mediante la prensa y eventos especializados para facilitar el camino a las bodegas», explican desde el órgano gestor.

En el caso de Madrid, «podemos destacar nuestra presencia en el Salón de Gourmets, donde nuestros vinos han tenido una gran aceptación, habiendo sorprendido a muchos profesionales de la hostelería y la distribución que empiezan a interesarse en la comercialización de los mismos fuera de nuestra provincia».

Los empresarios del vino también han dirigido ya su mirada al mercado internacional. También son los tintos los más demandados. «Se está haciendo un gran esfuerzo. Las bodegas granadinas están abriendo vías de comercialización en los mercados internacionales, aunque no existen datos significativos todavía», concretan desde el órgano gestor.

Rendimiento

Los mercados objetivos más inmediatos son: Estados Unidos, Suiza, China, Alemania, Japón, Canadá, Brasil, Francia, aunque «habrá que esperar al año próximo para poder ofrecer datos reales. Al empezar de cero, existe crecimiento, aunque no es cuantificable por el momento por la Denominación de Origen Protegida».

Los cambios en el mercado no son los únicos. En esta última campaña, en primer lugar cabe destacar las fechas de vendimia incidiendo en que «el cambio climático ha hecho que progresivamente se haya ido adelantando, habiendo empezado a mediados de agosto y terminó la última semana de octubre. La variación orográfica de nuestra tierra, hace que la nuestra sea una de las temporadas de vendimia más largas de nuestro país».

Las explotaciones vitivinícolas granadinas comprenden un total de 5.500 hectáreas, de las cuales el 10% produce Vino de Calidad de Granada cumpliendo el Reglamento aprobado por la Junta de Andalucía, con un crecimiento de más del 40% en los últimos dos años. Aunque la producción en general ha sido inferior en esta cosecha debido a la lluvia temprana en época de la polinización, se ha visto compensada con las nuevas plantaciones. De la actual cosecha se estima una producción potencial de unas 2.800.000 botellas que serán comercializadas con precintas de la Denominación de Origen Protegida.

Aún habiendo mantenido los precios a causa de la situación económica actual, las ventas globales del sector han aumentado alrededor de un 20%.

En cuanto a la calidad de la producción de la presente añada y según las valoraciones de expertos catadores desplazados a Granada para ello, obtienen mejores puntuaciones los vinos de cosechas cercanas. Esto hace patente que las bodegas granadinas están haciendo grandes esfuerzos por mejorar sus métodos, tecnología e instalaciones y ofrecer vinos de mayor calidad con cada añada.

Datos al margen, el alto grado de calidad de los Vinos de Granada con Denominación de Origen Protegida está avalado por los premios obtenidos en certámenes nacionales e internacionales, cada vez mayores en número y prestigio.

Desde el órgano gestor ponen en valor que en los últimos años el panorama de los vinos granadinos ha cambiado «radicalmente hacia una elaboración de vinos de calidad y de gran aceptación en el mercado. En este éxito ha jugado un papel determinante la adaptación a las nuevas técnicas de vinificación, la implantación de variedades nobles de uva y la recuperación de joyas autóctonas, como la Vijiriega, y el cuidado exquisito de las plantaciones de vid. También las buenas y peculiares características geográficas de la provincia, con viñedos a gran altitud, sometidos a grandes contrastes climáticos y bendecidos por abundante sol. El resultado están siendo caldos de gran personalidad elaborados con un mimo artesanal: vinos blancos frescos y fragantes, tintos sabrosos de gran complejidad y espumosos de burbuja fina y elegante acidez».

En la actualidad, como se ha indicado, existe en la provincia medio centenar de bodegas que cultivan 5.500 hectáreas de terreno de viñedos, con los que producen entre 30 y 40 millones de kilos de uva al año.

La protección otorgada por DOP Vino de Calidad de Granada comprende las fases de producción, elaboración, envejecimiento, embotellado y etiquetado, con la finalidad de garantizar la calidad diferencial de estos caldos vinculados a un origen geográfico determinado, reconociéndose los 168 términos municipales que comprenden la provincia así como la subzona especifica Contraviesa-Alpujarra integrada por los municipios Albondón, Albuñol, Almegíjar, Cádiar, Cástaras, Lobras, Murtas, Polopos, Rubite, Sorvilán, Torvizcón, Turón y Ugíjar.

La Orden de 21 de enero de 2009 por la que se aprueba el reglamento del Vino de Calidad de Granada, establece que las prácticas de cultivo de la viña se realizarán de modo que guarden el mejor equilibrio entre la vegetación y la calidad de la cosecha, con una densidad de plantación máxima de 5.000 cepas por hectárea y un límite de producción de 7.000 kilogramos para las uvas tintas de crianza, 8.000 kilogramos para las uvas tintas en el caso que se dediquen exclusivamente a la elaboración de vino tinto joven, 9.000 para las blancas y 12.000 para uva blanca con destino exclusivamente de espumoso.

La altitud media de los viñedos granadinos se encuentra a unos 1.200 metros. Esto produce una importante oscilación térmica y con ello que la maduración de la uva sea más larga, factor fundamental para que los vinos resulten más ricos en aromas, en color y mejoren todos los demás nutrientes que los hacen naturales y distintos, según detallan desde el órgano gestor.

Estas características diferenciales, unidas al trabajo en las viñas, que requiere más mano de obra que en otros casos al no poderse mecanizar el proceso de recogida por la orografía del terreno, hace que los Vinos de Calidad de Granada tengan el futuro asegurado por la calidad que ofrecen, especifican los especialistas. Buenas perspectivas.

En definitiva, «podemos decir que los Vinos de Calidad de Granada poseen unas peculiaridades que los hacen especiales y la DOP eleva su nivel de protección y garantiza la sostenibilidad al combinar prácticas tradicionales con tecnología moderna orientada a una producción “de autor”».

En los últimos años se ha llevado a cabo un intenso trabajo para recuperar las «joyas» de la viticultura autóctona: Vijiriega, Moscatel y Pedro Ximénez, entre las blancas, o Tempranillo, Garnacha y Monastrell, entre las tintas, que conviven en perfecta
armonía con variedades internacionales como Sauvignon Blanc, Chardonnay, Cabernet Sauvignon, Merlot y Syrah, excepcionalmente aclimatadas. Los vinos granadinos, de gran riqueza sápida, poseen una gran variedad de perfumes frutales y florales que reflejan el entorno natural y el legado histórico-cultural de la provincia.

Un detalla que no hay que olvidar que en Granada predominan los productos de autor con limitación productiva para conseguir la máxima calidad de la uva. El resultado: «Gran calidad».

En Málaga y Sevilla es donde más caldo de la provincia se vende y siguen aumentando las ventas.

El vino granadino salta al mercado internacional

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